Una base de código, dos tiendas
React Native con Expo. La misma pantalla se compila para iPhone y para Android, y las diferencias propias de cada sistema se resuelven donde hace falta y no reescribiendo la aplicación entera.
Aplicaciones móviles
Una aplicación móvil vale la pena cuando necesitas algo que el navegador no da: notificaciones que llegan aunque la app esté cerrada, cámara, ubicación, lectura de códigos o trabajo sin conexión. Si no necesitas nada de eso, una aplicación web bien hecha te sale más barata y llega antes.
Respuesta en menos de 48 horas. Sin compromiso.
Qué incluye
Cuando sí hace falta, la construimos una vez y sale para iOS y Android desde la misma base de código. Eso significa una sola versión que mantener, una sola corrección por error y bastante menos presupuesto que hacer dos aplicaciones nativas separadas.
React Native con Expo. La misma pantalla se compila para iPhone y para Android, y las diferencias propias de cada sistema se resuelven donde hace falta y no reescribiendo la aplicación entera.
Nos encargamos del trámite completo: cuentas de desarrollador, fichas, capturas, políticas de privacidad y las respuestas a los rechazos de revisión, que llegan y son normales. La app queda publicada bajo tu cuenta de empresa.
Avisos que llegan en el momento correcto y no en bloque, y datos que siguen disponibles cuando el usuario entra a un sótano. Se sincroniza solo cuando vuelve la señal.
Las correcciones que no tocan código nativo se publican directo al dispositivo, sin pasar por revisión. Un error grave se arregla en horas y no en tres días.
Cuándo llamarnos
Si reconoces dos o más, la conversación vale la pena aunque al final no nos contrates.
Tu equipo en calle necesita registrar algo sin señal.
Necesitas avisar a los usuarios en el momento y el correo no se abre.
El flujo depende de escanear, fotografiar o ubicar algo.
Tus clientes te piden la app y hoy los mandas a un navegador.
Tienes una app hecha y nadie sabe cómo actualizarla.
Cómo trabajamos
La primera conversación puede terminar en que no necesitas una app. Preferimos decirlo antes que cobrar por algo que una web resolvía mejor.
Las pantallas principales, encadenadas, en el teléfono. Se prueba con gente antes de construir nada.
Instalas la app en tu propio teléfono mientras se construye, con TestFlight y la pista interna de Google Play.
Publicación, monitoreo de errores en dispositivos reales y las primeras correcciones cuando la app empieza a recibir uso de verdad.
Herramientas
Elegimos según el problema y priorizamos mantenibilidad sobre novedad. No probamos tecnologías nuevas en proyectos de clientes.
Preguntas frecuentes
Seguir explorando
La mayoría de los proyectos toca más de uno.
Una aplicación web es el producto al que tus clientes o tu equipo entran desde el navegador, sin instalar nada. Es la forma más rápida de poner algo en manos de la gente y la única que funciona igual en un computador de oficina, en un portátil prestado y en un teléfono.
El software a la medida es el que se construye a partir de cómo trabaja tu empresa, en vez de obligarte a trabajar como funciona un producto que compraste. Sirve cuando lo que necesitas no existe en el mercado, o cuando lo que existe cuesta más en licencias y parches de lo que costaría tenerlo propio.
El diseño no es la capa de pintura al final. Es lo que decide si alguien entiende tu producto en los primeros diez segundos o se va, y si tu empresa parece la que resuelve el problema o una más. Se trabaja antes de construir, no después.
Trabajamos desde Pereira, con clientes en el Eje Cafetero y en el resto de Colombia. Ver todos los servicios.