Diseño de la interfaz
Las pantallas, los flujos y los estados: qué se ve cuando no hay datos, cuando está cargando, cuando algo falló. Diseñar solo el caso feliz es lo que produce productos que se rompen en cuanto salen del guion.
Diseño
El diseño no es la capa de pintura al final. Es lo que decide si alguien entiende tu producto en los primeros diez segundos o se va, y si tu empresa parece la que resuelve el problema o una más. Se trabaja antes de construir, no después.
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Qué incluye
Cubrimos las dos caras: cómo se usa el producto y cómo se ve la empresa. Y las entregamos como un sistema —componentes, tokens y reglas escritas— para que tu equipo pueda agregar una pantalla nueva el año que viene sin que se note quién la hizo.
Las pantallas, los flujos y los estados: qué se ve cuando no hay datos, cuando está cargando, cuando algo falló. Diseñar solo el caso feliz es lo que produce productos que se rompen en cuanto salen del guion.
Logotipo, paleta, tipografía y el criterio para aplicarlos. No un manual de cien páginas que nadie abre: las reglas que de verdad se usan, con ejemplos de lo que sí y lo que no.
Los componentes existen dos veces —en el archivo de diseño y en el repositorio— y significan lo mismo. Cambiar un color es cambiar una variable, no repasar cuarenta pantallas.
Contraste comprobado, navegación con teclado y etiquetas para lector de pantalla. Es una exigencia creciente y, de paso, mejora el posicionamiento.
Cuándo llamarnos
Si reconoces dos o más, la conversación vale la pena aunque al final no nos contrates.
Tu producto funciona pero la gente necesita que se lo expliquen.
Cada pantalla nueva se ve distinta a la anterior.
La marca se armó rápido al principio y ya no representa lo que eres.
Compites con empresas que se ven más serias sin ser mejores.
Tu equipo pierde tiempo discutiendo colores y tamaños en cada entrega.
Cómo trabajamos
Quién usa el producto, en qué contexto y con qué prisa. Un panel que se mira ocho horas al día y una pantalla que se ve una vez al mes no se diseñan igual.
Jerarquía, retícula y espaciado primero. El color y el detalle vienen después, sobre algo que ya funciona en gris.
Lo importante se prueba en pantalla real, con contenido real y en el teléfono. Una maqueta perfecta que no sobrevive al texto de verdad no sirvió de nada.
Componentes, tokens y reglas escritas, de forma que el equipo pueda seguir sin nosotros.
Herramientas
Elegimos según el problema y priorizamos mantenibilidad sobre novedad. No probamos tecnologías nuevas en proyectos de clientes.
Preguntas frecuentes
Seguir explorando
La mayoría de los proyectos toca más de uno.
Una aplicación web es el producto al que tus clientes o tu equipo entran desde el navegador, sin instalar nada. Es la forma más rápida de poner algo en manos de la gente y la única que funciona igual en un computador de oficina, en un portátil prestado y en un teléfono.
Una aplicación móvil vale la pena cuando necesitas algo que el navegador no da: notificaciones que llegan aunque la app esté cerrada, cámara, ubicación, lectura de códigos o trabajo sin conexión. Si no necesitas nada de eso, una aplicación web bien hecha te sale más barata y llega antes.
El software a la medida es el que se construye a partir de cómo trabaja tu empresa, en vez de obligarte a trabajar como funciona un producto que compraste. Sirve cuando lo que necesitas no existe en el mercado, o cuando lo que existe cuesta más en licencias y parches de lo que costaría tenerlo propio.
Trabajamos desde Pereira, con clientes en el Eje Cafetero y en el resto de Colombia. Ver todos los servicios.